Descubriendo los títulos de Madrid en Corto (VI): ‘The Getaway’, la complejidad de confiar a ciegas en tiempos convulsos

Seguimos repasando los cortometrajes que forman parte del nuevo catálogo de Madrid en Corto. Como si fuera una road movie de terror, Raquel Guerrero teletransporta al espectador a los primeros días de la invasión rusa en Ucrania y lo sitúa en el interior de un coche con dos mujeres que no se conocen, pero tienen un objetivo común: desean, desesperadamente, cruzar la frontera. La propia directora nos explica por qué quería contar esta historia, cómo ha sido el proceso de trabajo con el material de archivo y su experiencia rodando y montando en ucraniano.

En febrero de 2022, al comienzo de la invasión rusa a gran escala y en una alguna carretera de Ucrania, Yrina intenta huir junto a su hijo Yure de seis años. El objetivo es llegar cuanto antes a la frontera y ponerse a salvo. Con el niño febril y la desesperación de la madre, ambos suben al coche de una desconocida para salir lo antes posible de allí.

Esta es la sobrecogedora premisa con la que la actriz y directora Raquel Guerrero aborda su segundo cortometraje, The Getaway, seleccionado en Madrid en Corto 2026. Cuenta que “los cientos de imágenes con las que fuimos invadidos de esas mujeres titanas huyendo con sus niños hacia ningún lugar” fue lo que inspiró esta historia. “Me desgarraban por dentro, al igual que las madres embarazadas aguantando los bombardeos estoicas o de niños vagando solos intentando llegar a un lugar a salvo”, dice.

Aunque habla de la guerra de Ucrania, Guerrero afirma estar contando “una historia universal” que podría referirse a cualquier parte del mundo, así que sentía la necesidad de denunciar esta situación.

Imagen de The Getaway

La película busca crear una sensación de desorientación y alarma en el espectador, la misma que experimentan sus protagonistas durante la huida. Por este motivo, la cinta arranca con una voz en off que informa de la invasión rusa y la decisión del Gobierno de declarar la ley marcial, llamando a los ciudadanos a tomar las armas. Mientras, en pantalla, se suceden distintos vídeos verticales grabados por teléfonos que muestran a la ciudadanía huyendo a pie por bosques o carreteras, así como a aviones sobrevolando el cielo y bombardeos.

La directora explica que fue “bastante complicado encontrar archivos donde estuvieran alojadas las imágenes” que vemos al principio. “Después de un periodo de investigación di con varios archivos como Ukraine War Archive o archive.org, donde pude bucear entre las miles de imágenes subidas por civiles o periodistas y que crudamente mostraban los horrores de la guerra. Fue impactante y estremecedor”, recuerda de este proceso. Para poder centrar la búsqueda, Guerrero optó por acotarla a los primeros días de la guerra: “Buscaba imágenes grabadas por civiles e imágenes de periodistas que me ayudaran a contextualizar el momento exacto de lo que estaba ocurriendo en el inicio del cortometraje.  Que ayudaran al espectador a entender lo que estaban sintiendo las protagonistas en el momento exacto en el que arranca la película”.

Imagen de The Getaway

Este proceso de investigación también la llevó a contactar con periodistas como Jerome Starkey y con la comunidad ucraniana que gestionaba los archivos. “Reunirme con ellos en el proceso y recibir su ayuda ha sido clave en el resultado. Además, ha dado más sentido aún a las razones por las que quise hablar de este tema”, dice Guerrero.

Otro aspecto a destacar del cortometraje es la decisión de la directora de mantener todos los diálogos en ucraniano, con algunas breves intervenciones en castellano al principio de uno de los personajes. El guion se escribió en español junto a Elisa Puerto Aubel y luego realizaron las traducciones. No obstante, la barrera del idioma fue un reto durante el rodaje y, sobre todo, en el montaje, que dice haber sido toda una experiencia.

“Durante los ensayos tuve una traductora ucraniana y de tanto escuchar el texto en ucraniano ya me lo sabía de memoria. Así, podía dirigir sus interpretaciones de una forma intuitiva, sintiendo cómo se expresaban. Luego les daba notas en español y en inglés y me traducían en ucraniano también. De lo que tenía miedo era del momento del rodaje, pero creo que ya teníamos tal nivel de compenetración Alina, Ivanska, Sveta y yo que a veces no eran necesarias ni las palabras”, detalla. Guerrero también ha puesto en valor las interpretaciones y el compromiso de sus actrices, ya que ellas mismas sufrieron lo que se cuenta en la historia. “Hay que destacar su entrega y predisposición para volver a revivir lo que ya vivieron”, manifiesta.

Imagen de The Getaway

La directora ha tardado cuatro años en tener listo este proyecto, que finalmente ha levantado con apoyo de la Comunidad de Madrid a través de Calabaza Films. El resto ha sido financiación privada mediante su productora Ysteria Films, Kante Producciones, Intemperie Producciones y Aquí y Allí Films. “¡Cómo cuesta levantar los proyectos!”, exclama a propósito de esto. Ahora se encuentra en búsqueda de financiación para su primer largometraje, Zoe, proyecto que afirma tiene muchas ganas de dirigir porque es su “ojito derecho”. “Estamos hablando con plataformas para ver si conseguimos por fin levantarlo y obtener la financiación”, explica.

Finalmente, Guerrero nos ha contado sus impresiones respecto a la selección de Madrid en Corto 2026: “Fue una gran noticia, la verdad, porque posiciona la película entre muchos cortometrajes de este año. Así que estamos muy contentos y es una oportunidad para que The Getaway esté más arropado. Creo que es una plataforma que ayuda a la proyección de los que formamos parte de este catálogo”.