Las localizaciones de ‘Se tiene que morir mucha gente’, filmada íntegramente en la Comunidad de Madrid

'Se tiene que morir mucha gente' © Movistar Plus+

La serie ‘Se tiene que morir mucha gente’, creada por Victoria Martín para Movistar Plus+ y basada en su propia novela homónima, se ha convertido en una de las producciones españolas más comentadas de las últimas semanas, gracias en parte a su particular enfoque sobre las inseguridades generacionales y los conflictos emocionales que atraviesa buena parte de la sociedad actual.

La ficción, producida por Corte y Confección de Películas, Living Producciones, Movistar Plus+ y protagonizada por Anna Castillo, Laura Weissmahr, Macarena García y Sofía Otero, aborda desde una perspectiva tan ácida como irreverente las contradicciones de toda una generación que está tristemente marcada por la incertidumbre vital, las expectativas frustradas y la búsqueda constante de la validación personal. Todo ello a través de una historia ambientada íntegramente en la Comunidad de Madrid, que vuelve a consolidarse como uno de los principales escenarios de la ficción audiovisual española gracias a una producción que aprovecha algunos de sus barrios y emplazamientos más reconocibles para construir su propio universo.

Imagen de ‘Se tiene que morir mucha gente’ © Movistar Plus+

La producción fue rodada íntegramente en la Comunidad de Madrid durante un periodo aproximado de siete semanas, desarrollando la totalidad de su plan de trabajo en diferentes puntos de la región. Esto dio como resultado una obra profundamente ligada a la geografía madrileña, en la que pueden reconocerse algunos de los barrios más emblemáticos de la ciudad junto a otros espacios menos habituales para el gran público, pero igualmente representativos de la diversidad urbana que caracteriza al área metropolitana.

Empezando por el distrito Centro, la serie tiene una presencia especialmente destacada de localizaciones en la zona del barrio de las Letras, donde se concentran buena parte de las escenas protagonizadas por los personajes interpretados por Anna Castillo y Laura Weissmahr, ya que es en este lugar donde se sitúa el piso de alquiler en el que ambas viven. Esto aporta una atmósfera urbana que encaja a la perfección con el retrato generacional que propone la trama. También dentro del distrito Centro destaca la presencia del barrio de Malasaña, uno de los espacios más reconocibles de la vida social madrileña, donde el rodaje se desplazó para rodar varias escenas dentro del bar Gilda Haus, situado en el número 6 de la calle San Mateo, que se utilizó como localizaciones del lugar en el que trabaja el personaje interpretado por Laura Weissmahr. Muy cerca de esta localización, la producción también rodó secuencias en la tienda Valyty Store, ubicada en el número 7 de la calle Tamayo y Baus, donde tiene lugar una de las escenas más rocambolescas de la serie protagonizada por los personajes de Anna Castillo y Macarena García, cuando ambas acuden a comprar ropa interior.

Rodaje de ‘Se tiene que morir mucha gente’ © Movistar Plus+

La producción también cuenta con una importante presencia de localizaciones en el distrito de Chamberí, especialmente en los alrededores de la calle de Rodríguez Sampedro, donde fueron rodadas algunas secuencias exteriores. Del mismo modo, también se rodaron varias escenas dentro del Teatro Luchana, situado en el número 38 de la calle que le da nombre. A escasa distancia de Chamberí, ya en el entorno del distrito de Moncloa-Aravaca, también puede observarse la presencia del Monumento a la Infanta Isabel de Borbón, situado en el paseo del Pintor Rosales. Si nos desplazamos hasta el distrito de Retiro, otra de las secuencias más recordadas de la serie fue rodada en el Karaoke 13 Notas, situado en el número 28 de la calle Arias Montano, en el que el trío protagonista pasa una alocada noche de fiesta.

Para finalizar, fuera ya del municipio de Madrid, el set se desplazó hasta Pozuelo de Alarcón para filmar las escenas correspondientes a la vivienda de lujo en la que reside el personaje interpretado por Macarena García junto a su esposo. La utilización de esta localización introduce un visible contraste con respecto a los barrios céntricos en los que se desarrolla gran parte de la historia, lo que sin duda permite representar realidades económicas y sociales muy diferentes dentro de la misma ciudad. Todo ello hace que ‘Se tiene que morir mucha gente’ no solo destaque por abordar las inquietudes sentimentales y vitales de toda una generación, sino también por la manera en que utiliza las localizaciones de la Comunidad de Madrid como un elemento fundamental de la narración.