Los centros de culto o religiosos constituyen una localización muy recurrente en las producciones cinematográficas. A través de varios ejemplos de ficciones nacionales e internacionales analizamos las posibilidades de estos enclaves y descubrimos algunas opciones que nos ofrece la Comunidad de Madrid.
Los domingos, película apoyada por la Comunidad de Madrid sobre la vocación de una joven monja, lidera la carrera hacia los Premios Goya, pero este no es el único caso de propuesta audiovisual sobre lo espiritual exitosa.
En 2025, tuvo lugar el estreno de Los pecadores, la sinfonía de sangre, blues y espiritualidad de Ryan Coogler, y la publicación del nuevo trabajo musical de Rosalía, Lux, también con una estética mística y una iconografía religiosa.

Por este motivo, resulta interesante explorar las localizaciones que nos ofrece la Comunidad de Madrid para un rodaje en edificios religiosos y otros centros de culto.
A colación de Los pecadores, su escena inicial arranca con el joven Sammie Moore (Miles Caton) entrando ensangrentado y con una guitarra rota en la mano en la iglesia de su padre. Esta estructura religiosa se construyó específicamente para la película en los terrenos de Laurel Valley Plantation, en Estados Unidos, pero el diseño evoca el estilo arquitectónico de las iglesias edificadas en el Delta de Mississippi o California.

Si en lugar de construir un set específico, el equipo de localizaciones hubiera optado por un escenario real, es muy posible que lo hubieran encontrado en la capital española. La Iglesia de Nuestra Señora del Retamar, en Las Rozas, es una iglesia de madera de estilo americano con entrada ajardinada que presenta bastantes similitudes, tanto en el interior como en el exterior, con la de la película.
Las iglesias son emplazamiento para bodas, bautizos y comuniones, acontecimientos que la ficción española contemporánea ha recogido en numerosas ocasiones. En 2018, el oscarizado Asghar Farhadi rodó Todos lo saben, protagonizada por Penélope Cruz, Javier Bardem y Ricardo Darín, en el municipio madrileño de Torrelaguna. Hay dos escenas, en concreto, que incluyen un casamiento y en el que se puede ver a la pareja recién casada salir de la Iglesia de Santa María Magdalena.

Aquellos espectadores que en su momento siguieran la serie de televisión Velvet, recordarán la boda fallida –episodio 43, temporada 3– entre Ana Ribera (Paula Echevarría) y Alberto Márquez (Miguel Ángel Silvestre), una escena que se rodó en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Chinchón.
Con el siguiente ejemplo ponemos a prueba a los espectadores más avispados, pues también hay casos en los que han aparecido centros de culto en series reconocidas y han pasado desapercibidos. Si vuelven a ver el episodio 19 de la segunda temporada de El Ministerio del Tiempo, esta vez no se les escaparán un par de planos donde aparece inesperadamente la Iglesia de San Juan Bautista, ubicada en Talamanca de Jarama. A pesar de haberse rodado en Madrid, la serie simula en este episodio una vuelta a la Sevilla de la Expo 92, llena de turistas e incluso con una persona disfrazada de Curro.
Abandonamos estos ejemplos tan peculiares de rodajes en iglesias o en sus entornos y pasamos a la arquitectura monacal del único monasterio cisterciense de la región (también el más antiguo). El Monasterio de Santa María de Valdeiglesias, ubicado en Pelayos de la Presa y considerado un Bien de Interés Cultural, es un compendio de historia cinematográfica nacional.

Desde su abandono tras la desamortización de Mendizábal en 1835 han desaparecido varios elementos de su arquitectura, como la portada renacentista de su exterior; columnas, dinteles y capiteles del claustro plateresco; las estatuas de su interior y los azulejos talaveranos.
No obstante, ese estado de semiruina debió seducir a varios cineastas que rodaron sus películas aquí en los años sesenta y setenta. Algunos ejemplos son el director y actor Paul Naschy, que filmó varias escenas de La noche de Walpurgis, o el cineasta Amando de Ossorio con La noche del terror ciego y El ataque de los muertos sin ojos. Ambos convirtieron la localización en un lugar de peregrinación para los amantes del fantaterror.
Asimismo, frente a la iglesia del Monasterio han montado a caballo Burt Reynolds y Raquel Welch en una escena de 100 rifles, uno de los múltiples ejemplos de spaghetti western que se rodaron en este enclave, como La hora del coraje, ¿Quién grita venganza? o Garringo.

Y no olvidamos tampoco la comedia dirigida por Javier Aguirre, Los que tocan el piano, cuyo título hace referencia a las personas que estaban metidas en estafas y timos durante la época tardofranquista. En la película vemos cómo las puertas del monasterio son el lugar de reunión para la venta de un supuesto cuadro de Velázquez a un coleccionista extranjero.
Todas estas ficciones ponen en valor los centros de culto de la Comunidad de Madrid como otra posibilidad para acoger rodajes. Con opciones que van desde la icónica Catedral de San Justo, en el término madrileño de Mejorada del Campo, al Cerro de los Ángeles en Getafe o las instalaciones de la Finca El Encín en Alcalá de Henares.
Puede consultar todas las opciones religiosas que ofrece el servicio de localizaciones de la Oficina de Promoción de Rodajes de la Comunidad de Madrid, Film Madrid Region, aquí.