La Comunidad de Madrid vuelve a ser un escenario clave de las cintas nominadas a Premios Goya, con varias de ellas que han encontrado en sus calles, edificios y paisajes el entorno ideal para acoger sus historias.
Uno de los títulos más emblemáticos es La virgen roja, de Paula Ortiz, que transporta al espectador al Madrid de los años 30. Sus escenas recorren lugares icónicos como la Casa del Reloj, la Puerta del Sol, el Congreso de los Diputados, el Ateneo, la Gran Vía y la Plaza Canalejas, consolidando su presencia madrileña.
Imposible no mencionar a Pedro Almodóvar, quien en La habitación de al lado, su primer largometraje en inglés, combina localizaciones internacionales con escenarios madrileños. Aunque parte de la cinta se rodó en Nueva York y Nueva Jersey (con lugares como el Lincoln Center, el Queensboro Bridge y Echo Lake Park en Cranford), la Comunidad de Madrid también es protagonista. En San Lorenzo de El Escorial, destaca la impresionante Casa Szoke, una moderna construcción diseñada por el estudio Aranguren + Gallegos.
Otro cineasta que vuelve a capturar la esencia de Madrid es Jonás Trueba con Volveréis. Fiel a su estilo, recorre enclaves tradicionales como Las Vistillas, el Viaducto, La Latina, Lavapiés y el Rastro, rincones habituales en su filmografía.
El género de terror también tiene presencia con El llanto, ópera prima de Pedro Martín-Calero, rodada en Madrid y Argentina (con escenas en Buenos Aires y La Plata).
En el ámbito de la animación, destaca Dragonkeeper, una producción desarrollada principalmente en China, pero cuyos inicios tuvieron lugar en el estudio madrileño Ilion (ahora Skydance Animation Madrid). A pesar de ello, muchos profesionales han denunciado la ausencia de su reconocimiento en los créditos.
El cine documental y el formato corto también encuentran en Madrid un punto de referencia. Marisol, llámame Pepa se filmó principalmente en la capital, con algunas jornadas en Málaga y Barcelona.
En el terreno del cortometraje destacan El trono y Cuarentena en ficción, Ciao Bambina en documental (rodado además en Extremadura y Portugal) y Wan, un corto de animación desarrollado por el estudio madrileño Ottom Ideas.
Por último, aunque el grueso de su rodaje no tuvo en Madrid su núcleo principal, otras películas también han llevado a cabo parte una pequeña parte de su producción en la capital, como Los pequeños amores, Marco, Segundo Premio y el cortometraje de animación El cambio de rueda.