Cuando se habla de la Comunidad de Madrid como territorio cinematográfico, es habitual pensar en sus paisajes urbanos, sus municipios históricos, sus espacios naturales o sus grandes estudios y platós. Sin embargo, existe otra red de localizaciones con una enorme capacidad narrativa y visual que también forma parte del imaginario audiovisual madrileño: los parques de ocio.
Desde los años setenta hasta las grandes producciones contemporáneas, varios parques gestionados por el grupo Parques Reunidos y ubicados en la Comunidad de Madrid, como Parque de Atracciones de Madrid, Parque Warner Madrid o Faunia, han sido escenario de películas, series y videoclips que reflejan la evolución del cine y la televisión. Su valor no reside únicamente en su atractivo visual, sino también en su capacidad para poner en valor la riqueza cultural y simbólica de diferentes escenarios de la región, evocando épocas, emociones y formas de vida que han marcado a varias generaciones.
Esta versatilidad contribuye a reforzar uno de los principales atractivos de la Comunidad de Madrid para la industria audiovisual: la posibilidad de encontrar, en distancias reducidas, una gran diversidad de localizaciones capaces de adaptarse a producciones muy diferentes.
En este contexto, los parques de ocio forman parte también del catálogo de localizaciones de Film Madrid Region, la oficina del audiovisual de la Comunidad de Madrid, que trabaja para consolidarse como agente estratégico para quienes desarrollan su actividad en la región. A través de este catálogo, la oficina pone en valor la diversidad de espacios disponibles, facilitando a la industria el acceso a enclaves singulares que amplían las posibilidades narrativas del territorio madrileño, al tiempo que distribuye la actividad de los rodajes por toda la región.

Parque de Atracciones de Madrid, del cine clásico y de culto a la comedia contemporánea
Pocos espacios reflejan tan bien la evolución del cine y la televisión en España como Parque de Atracciones de Madrid. Desde su apertura en 1969, ha servido como telón de fondo para producciones que hoy son auténticos documentos históricos. Este parque urbano, profundamente vinculado a la memoria colectiva de los madrileños, ha demostrado una extraordinaria capacidad de transformación audiovisual, evolucionando hasta formar parte de producciones actuales para plataformas como Netflix o Movistar+.
En 1972, El padre de la criatura inmortalizaba el parque de la mano de Paco Martínez Soria, paseando entre atracciones hoy desaparecidas y mostrando al gran público cómo era el ocio madrileño de la época. Años después, el parque se transformaría radicalmente para acoger el clímax de La invasión de los zombies atómicos (1981), una película de culto del terror europeo que convirtió las atracciones en un escenario apocalíptico. Durante los años ochenta, el recinto también fue el marco de películas infantiles como Buenas noches, señor monstruo (1982), donde el parque, filmado de noche, adquiría un aire misterioso y fantástico.
Ya en los años 2000, Álex de la Iglesia eligió el parque para rodar escenas clave de Crimen ferpecto (2004), aprovechando su personalidad visual dentro de la ciudad. Más recientemente, comedias como Padre no hay más que uno (2019), primera película de la exitosa saga familiar dirigida por Santiago Segura, o ¿Quién es quién? (2023) han vuelto a utilizar el parque como escenario principal, integrándolo en narrativas contemporáneas dirigidas al gran público.
El vínculo entre música y enclaves urbanos de la Comunidad de Madrid también ha encontrado aquí un escenario especialmente poderoso. En el caso del Parque de Atracciones de Madrid, los videoclips rodados en sus instalaciones forman parte del archivo emocional del pop español. Desde Andar, de Cecilia (1975), donde el parque aparece como un espacio íntimo y melancólico, hasta piezas icónicas como En la Disneylandia del amor, de Fangoria (1990), Al amanecer, de Los Fresones Rebeldes (1997), o Pesadilla, de La Oreja de Van Gogh (1998), el recinto se convierte en un lugar simbólico de algunas de las obras más representativas del pop independiente y del mainstream nacional.

Parque Warner Madrid: la estética del cine hecha realidad
Si el Parque de Atracciones representa la memoria popular, Parque Warner Madrid, ubicado en el municipio de San Martín de la Vega, encarna la cultura cinematográfica de forma explícita. Concebido desde su origen con una estética inspirada en el Hollywood clásico y en las calles de Nueva York, tomando como referencia barrios como West Village o Soho, sus fachadas y plazas funcionan como una ciudad cinematográfica permanente.
Esta identidad ha favorecido su uso continuado como localización para programas de televisión, series, publicidad y videoclips de artistas nacionales e internacionales, así como para producciones de ficción destinadas a plataformas globales. El parque permite recrear ciudades estadounidenses, universos de ficción o narrativas musicales sin salir de la Comunidad de Madrid.
En los últimos años, Parque Warner Madrid ha aparecido en series como Parot, Velvet o Las chicas del cable, además de en producciones recientes para Netflix y Movistar+. También ha acogido el rodaje de cientos de campañas publicitarias para marcas nacionales e internacionales como Amazon Prime, Uber Eats, Axe o LaLiga, entre muchas otras.
La industria musical también ha encontrado en este parque temático un escenario privilegiado para videoclips de artistas como Lola Índigo, Nathy Peluso, Melendi o Emilia, que han aprovechado su estética urbana y cinematográfica para construir universos visuales de gran personalidad.

Faunia y Atlantis Aquarium Madrid: narrativas audiovisuales en clave natural
Más allá del entorno urbano, la Comunidad de Madrid también se rueda desde la naturaleza. Faunia y Atlantis Aquarium Madrid aportan al mapa audiovisual de la región espacios donde la biodiversidad, el agua y la conservación se integran de forma natural en el relato audiovisual.
Faunia ha sido elegido para programas, series y campañas publicitarias que requieren ecosistemas singulares como selvas, zonas polares o entornos acuáticos sin abandonar la ciudad. Entre los ejemplos más destacados se encuentran el desenlace de MasterChef Junior o el rodaje de escenas de la serie Élite.

Por su parte, Atlantis Aquarium Madrid, ubicado en el municipio de Arroyomolinos, en el interior de Intu Xanadú, ha acogido producciones de ficción y espacios televisivos que encuentran en sus túneles y acuarios una estética contemporánea y envolvente. Su iluminación, arquitectura y entorno marino aportan una dimensión visual difícil de replicar en otros espacios. Las películas, series y videoclips rodados en estos parques, así como en otros espacios del grupo Parques Reunidos como Zoo Aquarium de Madrid o Aquopolis Villanueva de la Cañada, demuestran que estos enclaves van mucho más allá del ocio tradicional. Son lugares versátiles, emocionales y visualmente potentes, capaces de adaptarse a historias de épocas, géneros y formatos muy distintos.