La producción madrileña ‘Ayer te querré’ participa en Berlinale Co-Production Market 2026

Las empresas madrileñas Solita Films y Ruido Blanco producen el segundo largometraje de Guillermo Benet, que llega al mercado de Berlín en busca de nuevos socios que le acompañen en este camino.

Esta semana el Talents Project Market reúne diez proyectos de antiguos participantes que buscan socios de coproducción dentro del Mercado de Coproducción de la Berlinale. En esta sección, José Esteban Alenda presentará Ayer te querré, un proyecto escrito y dirigido por Guillermo Benet, con participación de las productoras madrileñas Solita Films y Ruido Blanco.

Se trata del segundo largometraje de Benet, después de Los inocentes (2020), con el que consiguió una Mención especial en el Festival de Cine Europeo de SevillaMejor Película en la Sección Scanner del Festival Márgenes y Mejor Reparto y Premio del Jurado Joven a la Mejor Película en Cinespaña Toulouse.

En palabras de Rafa Alberola, productor de Ruido Blanco, Ayer te querré “es un salto en la carrera de Guillermo, que reafirma el tipo de cine ambicioso que imagina y tiene en la cabeza. Una visión, como dirían los anglosajones, larger than life [más grande que la vida]”.

La película narra la vida de una persona desde el día que nace hasta el que muere. Una vida atravesada por un acontecimiento trágico que sucede durante su adolescencia, el suicidio de su madre, y del cual la protagonista no se entera hasta más adelante.

“Guillermo ha conseguido concentrar en un guion que tiene un número concreto de páginas toda la vida de una persona. Lógicamente, atraviesa todos los momentos de esa existencia, por eso tiene comedia, drama y tragedia”, especifica el productor.

Debido a la ambición del relato y su estructura, el director ha creado un dispositivo fílmico que hace que el tiempo sea siempre un tiempo presente. Asimismo, cuenta con elementos de realismo mágico, “porque al enfrentarse al reto de contar esta vida entera, las preguntas que surgen de manera natural muchas veces entorpecen la propia narración”, explica.

Benet y Alberola llevan trabajando juntos más de 15 años. En 2013 fundaron la productora Vermut Films, refundada en 2025 con el nombre de Ruido Blanco. “Ahora que empezamos a hacer proyectos más ambiciosos con la nueva productora, necesitamos compañeros de viaje que sean más fuertes que nosotros”, cuenta Alberola sobre la coproducción con Solita Films.

“Entre Solita y nosotros hay algo de relación de maestro y aprendiz. Poder hacer la película de la mano de ellos, que no solo tienen más experiencia, sino también una forma de hacer las cosas con la que nos sentimos identificados, para nosotros es muy importante”, argumenta el productor.

El proyecto de largometraje acude al mercado de coproducción de la Berlinale en una fase muy avanzada de desarrollo. “Tenemos una versión muy sólida del guion, en el que Guillermo lleva trabajando muchos años, y justo ahora hemos arrancado el proceso de financiación”, cuenta.

Alberola opina que esta participación en Berlín es “una oportunidad increíble para buscar socios y posicionar el proyecto en el mercado internacional”, pues para ellos es muy importante y muy necesario trascender más allá de nuestras fronteras. “Solo estar seleccionado ya es un gran empujón. Es un indicador de que el proyecto genera interés”, añade.

En el mercado alemán buscan socios que los acompañen por el camino, desde coproductores y fondos internacionales hasta agentes de venta. La película tiene una parte de animación también, así que, aunque van con la mirada muy abierta, tienen en mente algunos territorios estratégicos: “Ahora mismo estamos pensando en países bálticos, como República Checa o Polonia, donde tienen mucha tradición de animación. Pero también en Bélgica, donde tenemos socios con los que trabajamos a menudo, y estamos hablando con gente de Grecia”.

Durante esta conversación, el productor madrileño quiso poner en valor también el trabajo de la Comunidad de Madrid en el impulso del audiovisual regional. “Creo que la Comunidad de Madrid está queriendo apoyar proyectos de productoras regionales desde los comienzos de su proceso de desarrollo, lo que me parece muy sano”, sostiene Alberola.

Más allá de la financiación, le resulta igual de relevante que la institución brinde apoyo a los proyectos en su internacionalización y en su recorrido dándoles visibilidad. “Esa labor de promoción que están empezando a hacer es muy buena y muchos lo estábamos deseando”, estima el productor.