La segunda temporada de la producción norteamericana de Netflix muestra la versatilidad y diversidad de localizaciones de la región.
Netflix estrenó el pasado mes de noviembre la segunda temporada de la serie de acción Warrior Nun, una producción de Reality Distortion Field creada por el productor y showrunner Simon Barry. Basada en el cómic manga Warrior Nun Areala, creado por el dibujante y guionista taiwanés Ben Dunn, la ficción continua las aventuras de Ava, una joven con poderes extraordinarios, mezclando la acción, el drama y la fantasía en el clásico argumento de la lucha entre el bien y el mal.
Una producción norteamericana rodada íntegramente en España con el service de produccion de la compañía española Fresco Films. Tras una primera temporada filmada en Andalucía, esta segunda sesión de ocho capítulos fue rodada en escenarios de la Comunidad de Madrid y de Castilla La Mancha, en un trabajo de localización dirigido por el location manager Leigh Romero, con más de 50 localizaciones entre las provincias de Madrid, Toledo y Cuenca. Emblemáticos escenarios de la capital Madrid cuentan con especial protagonismo en un rodaje que también se desarrolló en los municipios de Navacerrada, San Lorenzo de El Escorial, El Escorial, Aranjuez y Navalcarnero. El trabajo de filmación en interiores se completó haciendo uso de los platós de la empresa Infinia en Boadilla del Monte.
La preproducción de la segunda entrega comenzó en mayo de 2021 y el rodaje se inició en la ciudad de Madrid en julio de 2021 finalizando el 4 de noviembre. En su desarrollo han participado varias empresas de servicios a la producción establecidas en Madrid como Aluzine Rentals (maquinaria e iluminación), Deluxe Entertainment Services (postproducción), Silleras Asesores Jurídicos y The Stunt Club (especialistas).




Diversidad de escenarios en la Comunidad de Madrid
El trabajo de localizaciones destaca por el rodaje en escenarios icónicos de la ciudad de Madrid, con edificios representativos como el Instituto del Patrimonio Cultural de España (conocido popularmente como la «Corona de Espinas»), la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Casa de América (cuyos interiores se hacen pasar por despachos vaticanos), el Cine Doré (sede de la Filmoteca Española), el Cementerio de La Almudena y su espectacular capilla o el interior del Museo del Prado, cuyos pasillos y salas más reconocidas, donde se exhiben Las Meninas de Velázquez o las pinturas de Goya, acogieron el rodaje.


Las posibilidades de los escenarios en la capital han permitido que un edificio de gran valor patrimonial en pleno centro de la ciudad, el Palacio de La Trinidad, haya ubicado en su interior escenarios diferentes como vivienda de una de las hermanas de la orden, interior de un hospital y otra vivienda en Roma. También permiten que el trabajo de producción haya filmado parte de las zonas de servicio y de acceso que se muestran del Museo del Prado en otros edificios como la mencionada Real Academia de Bellas Artes o el cercano Palacio de Fomento, sede actual del Ministerio de Agricultura.


Escenas de acción y persecución de la trama que enfrenta a Ava y sus monjas guerreras frente al mal demoniaco representado en el ángel Adriel se ubican en exteriores de la Casa de Campo próximos al Teleférico, en el Puente de Arganzuela de Madrid Río, y en calles del Barrio de Las Letras y el Madrid de los Austrias que han mantenido su esencia histórica. Un personaje Adriel que se hace presente en la escena rodada en el Templo de Debod, otra de las instantáneas más fotografiadas de la ciudad de Madrid, cruzando el agua que rodea el templo.
La versatilidad de las localizaciones en la Comunidad de Madrid se muestra en el uso de los escenarios de la localidad de Navacerrada para trasladarnos hasta Suiza, donde restaurantes, gasolineras, embalses y el mismo centro urbano del pueblo se hacen pasar por ubicaciones alpinas. Otro territorio internacional como la Ciudad del Vaticano se evoca en los interiores del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, uno de los espacios monumentales declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la Comunidad de Madrid. Los jardines, la biblioteca y la espectacular Cripta Real, conocida también como el Panteón de Reyes junto a pasillos y escaleras nos trasladan al escenario vaticano entre paseos y conversaciones de cardenales.


San Lorenzo de El Escorial también acoge diversas escenas de carretera en el paseo urbano en torno a la Casita del Infante, palacete neoclásico del siglo XVIII. En la localidad contigua de El Escorial, la Finca La Granjilla sirve de escenario para varias localizaciones de la trama, mostrando las posibilidades del Palacio de Fresneda, reformada edificación del siglo XVI que cuenta con claustro renacentista, jardines y estanques de dimensiones considerables para ambientar escenas en un lago rodeado de bosques alpinos.
El municipio de Aranjuez, otro de los espacios patrimoniales declarados Patrimonio de la Humanidad en la región, también acogió el rodaje en una de las escenas de acción más significativas de la temporada. El escenario fue la galería subterránea de la Bodega Real Cortijo Carlos III, una construcción de finales del siglo XVIII que junto a una monumental portada da paso a una nave abovedada de estilo neoclásico.


Junto a estos edificios representativos de la gran riqueza arquitéctonica y patrimonial de la región de Madrid, el desarrollo de la trama ubica otras localizaciones en infraestructuras urbanas como el Estadio Metropolitano y el contiguo edificio del Centro Acuático, una obra paralizada del proyecto olímpico que junto a las zonas comunes del gran estadio deportivo sirve como ubicación de los exteriores de la catedral de Adriel, cuyo interior se ubica en el ya mencionado Instituto del Patrimonio Cultural de España. Otras instalaciones urbanas y establecimientos, como una nave industrial en el entorno rural de Navalcarnero, un parking en superficie en el Polígono Industrial de Vallecas o el Hotel Princesa Madrid Plaza, completan el trabajo de localizaciones en la región de Madrid.
La continuación de Warrior Nun culmina su segunda temporada en ocho capítulos que llegaron a entrar en el puesto número 5 del Top 10 de Netflix en su semana de estreno, logrando 26,22 millones de horas visionadas, y que se pueden seguir disfrutando en exclusiva en la plataforma norteamericana.