El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de la capital o el Palacio Real de Aranjuez destacan como escenarios ideales para recrear el esplendor del Madrid decimonónico, época en la que se sitúa la trama de Manual para señoritas, una de las series españolas más vistas este año en Netflix.
Un proyecto “de época” siempre supone un coste superior a nivel de localizaciones y vestuario. Igual de costoso parece ser encontrar marido en el Madrid de la segunda mitad del siglo XIX, tal como retrata Manual para señoritas, la última serie de Bambú Producciones (La favorita, La promesa, Valle Salvaje) para Netflix.
Elena Bianda –la protagonista de esta historia protagonizada por Nadia de Santiago– es una carabina que domina tan bien el lenguaje sarcástico como los entresijos emocionales del amor. Tras la pérdida de la figura materna, la familia Mencía la reclama como casamentera para buscarle marido a las tres hijas, empezando por la mayor, la señorita Cristina (Isa Montalbán). Elena se verá obligada a desafiar todas las reglas del manual para señoritas y saltarse más de un paso del tradicional cortejo si quiere completar con éxito su tarea.

En esta comedia el Madrid decimonónico más sofisticado ha sido recreado gracias a la elección de las localizaciones, que dan ejemplo del esplendor por el que se movía la alta sociedad de la capital en aquella época. Uno de los escenarios más reconocibles es el Ilustre Colegio Oficial de Médicos, que se presenta como la universidad a la que acude Sara Mencía –la segunda de las hermanas– para estudiar Medicina.
Se trata de un edificio que data del año 1831, ubicado en la calle Santa Isabel, cerca de la Estación de Atocha y del Museo Reina Sofía. Allí se situaba antiguamente la sede del Real Colegio de Cirugía de Madrid, y antes, había estado el hospital de la Pasión, que desde 1465 atendía a mujeres enfermas.

En la serie aparece, concretamente, su anfiteatro. Se pueden ver en el techo pinturas de grandes dimensiones en las que se representan diferentes épocas de la historia de la Medicina. Por debajo, están los 21 retratos de ilustres médicos de la Facultad de Medicina de San Carlos.
Por su diseño original de inspiración renacentista y barroca parece ser la localización ideal para una serie de época, pero la institución ha acogido otros rodajes como Mientras dure la guerra (2019), de Alejandro Amenabar, o Fuga de cerebros (2009), de Fernando González.

Aranjuez ha sido otro de los escenarios principales de la grabación de la serie. A finales de mayo de 2024, el Ayuntamiento de la ciudad emitía un comunicado en el que avisaba a los vecinos de que en la Calle de la Reina –entre las calles Sóforas y Trinquete– se producirían cortes de tráfico debido a una filmación.
El municipio ha sido testigo de varios rodajes desde que en 1933 se fundaron los Estudios Cinema Español S.A. (ECESA), que pretendían trasformar a Aranjuez en el Hollywood español. Aquel sueño se truncó con la Guerra Civil, pero siguió atrayendo proyectos como El fabuloso mundo del circo, de Henry Hathaway, con sus estrellas John Wayne, Claudia Cardinale o Rita Hayworth; Stress, es tres, tres, de Carlos Saura con Geraldine Chaplin y Juan Luis Galiardo; o Cinco almohadas para una noche, de Pedro Lazaga con Sara Montiel.
Entre los cientos de producciones que ha acogido el municipio se encuentra Manual para señoritas, que no solo cortó el tráfico de la Calle de la Reina para recrear el ambiente urbano de la burguesía aristocrática con carruajes y figurantes, sino que utilizó también el Palacio Real y sus parterres como otra de las localizaciones. La residencia real, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, sirvió en la ficción para las numerosas secuencias románticas y festivas.
Además del protagonismo que tienen los escenarios madrileños, también se ha rodado en La Granja de San Ildefonso en Segovia, Sitges y Barcelona.