María Guerra recibió recientemente, de manos de la Academia de Cine, el Premio de Comunicación Alfonso Sánchez 2025. Es una profesional que ha sido referente del periodismo cinematográfico y que colaboró con la Comunidad de Madrid el año pasado en el programa Film Madrid Forma impartiendo la charla ‘Reinventando la crítica de cine’.
María Guerra es directora del video podcast de cine y series La Script y presidenta de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE). Charlamos con ella para conocer más sobre su oficio y sobre el audiovisual en la Comunidad de Madrid y el resto de España.
Film Madrid: Recientemente has recibido el Premio de Comunicación de la Academia de Cine 2025. ¿Qué significa para ti este reconocimiento y qué crees que dice sobre el papel de la comunicación cultural hoy en día?
María Guerra: En primer lugar, para mí ha sido un regalo total, porque los premios son regalos que no te esperas y que es un reconocimiento maravilloso porque ellos me premian a mí y yo lo agradezco mucho, pero también es premiar a un tipo de periodista de infantería. Yo ahora soy crítica y periodista, pero yo he empezado durante muchísimos años siendo informadora pura y dura de rueda de prensa, de entrevista, de rodaje, y me encanta que la academia, que al fin y al cabo son las personas a las que yo entrevisto, pues que entiendan que es muy importante que hayan profesionales que hagamos información de cine. Es decir, el cine como cultura y también como industria.
¿Qué supone para la información cultural? Pues, lamentablemente, la sociedad no considera que el periodismo tenga que ser pagado como un dentista. Yo creo que sí que lo debería ser. Yo tengo la suerte de trabajar y cobrar un sueldo digno, pero mucha gente no lo hace. Soy una gran defensora de la dignidad profesional y de la necesidad de los periodistas culturales, porque es la correa de transmisión entre las obras y los artistas y la sociedad.
Como también soy presidenta de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España, siempre estoy preocupada por el hecho de que el periodismo cultural se considere un premio en el sentido de que caiga el riesgo de ser periodismo fan. No, nosotros somos como los periodistas de economía, o sea, hacemos información pura y dura.

Film Madrid. ¿Cuál es la situación actual de la crítica cinematográfica? ¿Sigue teniendo vigencia y relevancia?
M.G.: Las redes sociales han hecho que se diversifique mucho más, que haya más prescriptores que antes. Hace 20 años los grandes prescriptores eran los periódicos o las radios, los grandes medios. Entonces, por un lado, a mí me parece interesante que haya prescriptores de diferentes nichos, que cada sector de población busque a su propio prescriptor, pero me parece un problema que la crítica no se esté pagando como se debería pagar, porque la crítica tiene que ser independiente.
La crítica es un acto que tiene que estar hecho desde la independencia total. Me da mucho miedo que haya crítica patrocinada y encubierta.
Yo creo que eso hay que diferenciarlo, y es muy importante diferenciar la información de la opinión. La opinión tiene que ser libre y honesta… y pagada. Yo creo que el trabajo no pagado no es trabajo, es amateurismo o voluntariado. Yo soy una profesional.
Film Madrid: Participaste en el programa Film Madrid Forma. ¿Qué destacarías de esa experiencia en relación con la formación audiovisual en la Comunidad de Madrid?
M.G.: Con respecto a lo de Film Madrid Forma, yo estoy totalmente a favor de la divulgación del cine. La divulgación del cine consiste en que se tiene que transmitir al público, a la audiencia, que el cine es un arte colectivo. Entonces, claro, yo en eso siempre participo en puestas en común para conectar a los profesionales de todo el ámbito del cine con la audiencia y también con los estudiantes.
Porque muchas veces la gente quiere dedicarse a profesiones que están mitificadas y que no conoce. Entonces yo sí que creo que es muy importante que desde las instituciones se haga este tipo de formación que es una formación de enseñar en qué consisten los oficios del cine, que no es dirigir y actuar. Son muchísimos más.
Film Madrid: ¿Qué valor encuentras en ese tipo de iniciativas para conectar a los profesionales con las instituciones? Sobre todo de cara a las nuevas generaciones de periodistas audiovisuales y críticos.
M.G.: Bueno, pues yo creo que a mí hay una cosa que me gusta mucho y es la conexión intergeneracional. Yo creo que las generaciones no deben ser burbujas ni planetas cerrados en sí mismos. Yo me he formado en una redacción en la que había gente de varias generaciones. Era una época buena cuando yo me incorporé en los 90, porque claro, si te das cuenta, salimos de la dictadura en los 70, en los 80 es una época en la que los medios de comunicación se construyen con mucha esperanza democrática y en los 90 se afianzan.
Yo empecé en una época en la que había mucho sentido de la responsabilidad desde la profesión del periodismo. La llegada de Internet ha volatilizado mucho esa sensación de responsabilidad. Pero las nuevas generaciones a mí me han ayudado mucho en entender las redes sociales, en entender el buen uso de Internet.

Animo mucho a las nuevas generaciones a ponerse en contacto con otros grupos de otras generaciones en lo que puedan, porque es una presión difícil, porque tiene una precariedad muy mala que es la falsa imagen de Internet. La idea de que esa cosa que es fácil porque los chicos son nativos digitales.
Yo creo que tienen que luchar mucho para no trabajar gratis y luego para ponerse en contacto con otras generaciones y salir de los círculos aislantes en los que vivimos. Creo que en los tiempos de Internet, es importante conectarse para superar la soledad del trabajo online, conectarse, hacer asociaciones, quedar, tener grupos o crear grupos de críticas o críticos juntos o juntas. Para mí ese sería como una especie del camino hacia la esperanza.
Film Madrid: ¿Cómo percibes la evolución del panorama audiovisual en Madrid en los últimos años, tanto a nivel de producción y polo de atracción de talento como de políticas públicas?
M.G.: Madrid siempre ha sido un foco porque es donde estaban todos los rodajes en los últimos años. Ahora Madrid tiene que competir con otros territorios que tienen una fiscalidad impresionante como el País Vasco, Navarra y Canarias. Desde un puesto de preeminencia por la centralidad, por tener tantos estudios, tener tanta industria, Madrid tiene que seguir en lo que está haciendo y ponerse las pilas. Porque hay muchos territorios que están tirando del talento de Madrid, intentando sacarlo.
Madrid tiene que mantenerse como ese gran centro industrial, pero no puede echarse a dormir. No puede dormirse en los laureles porque la industria audiovisual española es potentísima. Hay que estar vigilante, hay que valorarla mucho, hay que valorar a todos esos profesionales, a los hombres y mujeres que se están formando, que son grandes profesionales, que los contratan fuera.
Yo creo que las instituciones madrileñas tienen que saber que tienen entre manos una industria estratégica y que tiene que seguir así y, además, que hay mucha competencia fuera. Antes no era tanta pero ahora es brutal.
Galicia, Euskadi, Cataluña tienen sus propias academias. Entonces yo creo que vivimos un momento apasionante y es un reto para la administración madrileña tratar al cine como una gran industria.
Film Madrid: Mirando hacia el futuro, ¿qué rol imaginas que debería asumir la Comunidad de Madrid para fortalecer aún más su industria audiovisual?
M.G.: La Comunidad de Madrid es una de las instituciones que apoya a la industria audiovisual y yo creo que tiene que seguir haciéndolo y tiene que seguir valorando esta industria que a veces se considera que es como un soft power, algo al que no se le da demasiada importancia porque está vinculada con el entretenimiento, pero de la misma manera que el turismo en España es una parte importantísima del PIB, en España el audiovisual también lo es.
Yo creo que la Comunidad de Madrid tiene que seguir haciendo lo que hace, que es invertir en audiovisual y no dejar que le cojan a la delantera otros territorios y valorar mucho lo que tiene porque Madrid es es el gran centro audiovisual y tiene que seguir siéndolo, pero todo necesita apoyos públicos. Nosotros, por ejemplo, desde la AICE hacemos los Premios Feroz en diferentes territorios porque hay inversiones muy potentes y nosotros sabemos clarísimamente que el cine y las series es bandera, es representación y es industria.
Y además, como dice Ridley Scott, “donde hay un rodaje hay un camión y donde hay un camión hay un restaurante, hay un carpintero, hay un electricista’. Yo creo que la Comunidad de Madrid tiene que seguir apostando por esta industria tan importante.