Sandra Hermida: «Mi consejo a quienes sueñan con producir películas es que se rodeen de gente con talento y se lanzen a hacerlo»

En el marco de la última edición de Film Madrid Region Forma, el programa formativo impulsado por Notodofilmfest y la Oficina de Promoción de Rodajes de la Comunidad de Madrid, la productora Sandra Hermida ofreció el pasado 13 de noviembre una masterclass centrada en el viaje que emprende una película desde su gestación hasta su estreno.

Ganadora de cinco Premios Goya (entre ellos a Mejor Película por La sociedad de la nieve de J.A.Bayona), sus dos proyectos más recientes Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, y Un fantasma en la batalla de Agustín Díaz Yanes participaron en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián en su última edición, donde Los domingos fue galardonada con la Concha de Oro. Hermida quiso compartir con los asistentes una mirada detallada y honesta sobre la planificación, la financiación y los diferentes desafíos que atraviesan los proyectos audiovisuales antes de llegar al gran público. Para profundizar en ello, desde Film Madrid Region hemos querido conversar con la productora.

Film Madrid Region: En tu masterclass hablaste sobre cómo una idea se convierte en una película. Desde tu experiencia, ¿cuál dirías que es el punto más decisivo en ese recorrido entre la intuición creativa y la realidad de un rodaje?

Sandra Hermida: El punto decisivo entre explorar una intuición y materializarla en un rodaje está en el desarrollo de la idea y en la conjunción de elementos para llevarla a cabo; elegir lo que mejor le sienta a esa intuición para germinarla, rodearse de los mejores socios y del equipo adecuado. Es una inversión de tiempo y expectativas que hay que aprender a manejar y parte de un primer impulso. Que el proyecto te seduzca a ti como primer interlocutor y finalmente al público, que es para quiénes hacemos cine.

En el caso de Un fantasma en la batalla, la idea parte de Agustín Díaz Yanes y de una conversación con Belen Atienza, del deseo de hacer un proyecto juntos y de continuar el legado de cine político europeo hablando desde nuestra historia sociopolítica reciente, concretamente del impacto y la lucha contra el terrorismo que vertebra décadas de nuestra historia reciente.

Los Domingos, parte de una experiencia de postadolescencia de Alauda al enfrentarse a la vocación y entrada en una congregación religiosa de clausura de una joven de su edad. Intentar descifrar qué llevaba a una joven como ella a dejar la vida a un lado a punto de empezar a vivir, la influencia de una educación religiosa unido a su análisis continuo de las dinámicas familiares, analizadas desde cada punto de vista singular, al enfrentarse a un conflicto familiar de este tamaño.

Ambas son películas profundamente sociales, personales, humanistas, que combinan personajes y tramas para sumergir al espectador en sus respectivos relatos. Eso unido a ser extremadamente minuciosos en la documentación y materialización de cada palabra en imágenes. Una vez más, para mí lo fundamental a la hora de abordar un proyecto, es la selección de los mejores socios, desde los productores, hasta actores, equipo, distribuidores …

Film Madrid Region: Muchas veces el público desconoce hasta qué punto la producción es una labor creativa además de logística. ¿Cómo se equilibra esa doble dimensión de gestora y de narradora detrás de las cámaras?

Sandra Hermida: Es esencial entender qué se quiere contar, cuál es la historia y cuál es el punto de vista del director o directora sobre ella. Eso y desglosar correctamente las necesidades del guión de cara a transformar las palabras en imágenes, el punto de vista del director o directora, los requisitos formales, las necesidades de calendario y presupuesto.

Es un equilibrio natural o casi inconsciente. Si crees en un proyecto, quieres lo mejor para ese proyecto y eso pasa por identificar lo que realmente necesita cada historia en concreto. Sería muy difícil dimensionar de la mejor manera posible una película si no la piensas y ejecutas desde la creatividad que la genera. Entender una historia es protegerla y acompañarla para hacerla posible.

Film Madrid Region: Has estado al frente de producciones tan exigentes como Lo imposible, Un monstruo viene a verme o La sociedad de la nieve. ¿Qué aprendizajes te dejaron esas experiencias sobre cómo afrontar grandes rodajes sin perder la emoción ni la humanidad de las historias?

Sandra Hermida:
Sin emoción y humanidad sería imposible para mí llevar a cabo este tipo de producciones. El trabajo en equipo, la predisposición y la confianza en tus compañeras es lo que hace posible que nos embarquemos en historias complejas en su ejecución. Aunque realmente, todas las producciones son exigentes, da igual su tamaño.

En todo caso, lo más importante en el aprendizaje de hacer cine siempre es el factor humano y en estas tres películas, especialmente, ya que tratan sobre el dolor y la pérdida. En el caso de La sociedad de la nieve, para todos los que iban en ese avión y todos sus familiares y conocidos, y en el caso de Lo imposible, para miles de personas que vivieron y murieron en un desastre natural de unas dimensiones gigantescas. Y eso es una gran responsabilidad, tomar prestada la historia de alguien y llevarla a la pantalla. Contar una historia real es algo que hay que hacer bien, no es sólo hacer una buena película. Hacer que trascienda ese legado y ese aprendizaje cuando alguien ha compartido contigo una parte de su vida y tienes que honrar esa historia.

En el caso de Un Fantasma en la Batalla la responsabilidad iba mas allá del relato de ficción, el contexto histórico político, ser extremandamente fiel tanto a los hechos históricos, como al dolor y la vivencia de las víctimas y sus familiares y retratar la evolución de un país y una sociedad que supo plantarse y decir basta al terrorismo.

Respecto a Los Domingos, además de tratar el tema de la vocación y de la presencia de la iglesia como institución en una parte de la educación en nuestro país, se habla de la institución presente de manera transversal en todas las sociedades, al margen de diferencias culturales, que es la familia. Aunque Los Domingos no retrate exactamente un caso real, como espectadores consigue que nos veamos reflejados/as en cada personaje y/o situación.

Film Madrid Region: ⁠En los últimos años, el cine español ha ganado una enorme visibilidad fuera de nuestras fronteras. Desde tu perspectiva como productora, ¿qué crees que ha cambiado en la forma de producir o de contar para conectar con audiencias más internacionales?

Sandra Hermida:
Mi sensación es que vivimos en un gran momento cinematográfico. Estamos rodeados de buen hacer: historias apasionantes, cineastas increíbles, técnicos y actores impecables. Todo ese talento, unido a la diversidad de modos de financiación y distribución posibilita que nuestro cine cada vez llegue a un público más grande e internacional. Salas, festivales, plataformas… Cada película encuentra el camino para llegar a su público. La unión de todas estas vías y la reivindicación de las historias locales es lo que permite que nuestras películas lleguen a personas de todo el mundo, desde sus cines a sus hogares.

Film Madrid Region: Film Madrid Region Forma busca precisamente inspirar a nuevos profesionales del cine. ¿Qué consejo darías a quienes sueñan con producir películas pero aún no saben por dónde empezar? ¿Qué cualidades consideras esenciales en un buen productor o productora?

Sandra Hermida: Que empiecen. Hay que lanzarse a hacerlo. Yo siempre digo que uno de mis mayores aciertos en la vida, no solo profesionalmente, es haber sabido rodearme de gente con más talento, más inteligente y con mucha empatía, que me acompañan cada día en cada reto. Sola no puedes, con amigos sí. Hacer una película es un viaje muy largo, hay que buscar historias que para empezar te conmuevan y, como decía antes, que tú seas el primer público de esa historia y que te seduzcan de alguna manera y finalmente, encontrar a los mejores compañeros pensando siempre hacia quién te diriges, tener siempre al público en mente. Las cualidades que considero esenciales serían el entusiasmo, un poco de insensatez, paciencia, capacidad de escucha y saber trabajar en equipo.