Film Madrid colabora con iniciativas como la formación en sostenibilidad ambiental de Another Way Film Festival.
Por tercer año consecutivo el festival Another Way Film Festival organizó la jornada Formación para Cineastas Comprometidos durante la celebración del certamen el pasado mes de octubre. Una jornada que contó con la colaboración de Film Madrid y que se consolida como espacio de aprendizaje con más de 130 inscritos, demostrando el interés de la propia industria en la transformación hacia una sostenibilidad ambiental en el sector audiovisual.
Una formación que tiene como objetivo aportar conocimiento a los profesionales del sector audiovisual sobre cómo integrar criterios de sostenibilidad en sus producciones con el fin de reducir el impacto ambiental. Entender los impactos directos e indirectos de la producción audiovisual tanto en su conjunto como por departamento y aprender a sumar hacia la sostenibilidad desde cada área de la producción fueron otras de las motivaciones de la jornada, que además permitió descubrir herramientas de medición y conocer los incentivos existentes que giran en torno a estas nuevas prácticas en el ámbito público europeo y nacional y desde el propio sector privado.
Doble jornada en formato híbrido
La Formación para Cineastas Comprometidos se dividió por primera vez en dos jornadas en un formato híbrido. La primera de ellas, presencial y dirigida a profesionales del audiovisual bajo el título Medir, compensar e impulsar, desarrolló un taller impartido por Fiction Changing The World sobre la producción cinematográfica sostenible, que culminó en una práctica a través del juego de roles para plantear soluciones en la ejecución de producciones sostenibles, fomentando así la participación de los asistentes.
La mañana terminó con un encuentro de agentes impulsores del cambio en la cual participaron instituciones y organismos que están promoviendo una transición verde de la industria con incentivos y medidas reales. La mesa redonda estuvo compuesta por Christian Solanas de Oficina MEDIA España, Elisa Rodriguez Ortiz del ICAA, Manuel Cristobal, asesor de industrias audiovisuales de la Comunidad de Madrid y Araceli Gozalo, consejera técnica del Ayuntamiento de Madrid.
Un encuentro de agentes que coincidieron en la importancia de impulsar políticas de sostenibilidad por parte de las instituciones para la transición del sector y en la necesidad de ajustar medidas y criterios en la práctica ante lo novedoso e incipiente de la cuestión ambiental en la producción audiovisual. Un aprendizaje necesario que hace relevante este tipo de encuentros y formaciones para difundir las mejores prácticas y herramientas.

Bajo el título Ser sostenible es una cuestión de equipo, se llevó a cabo la segunda jornada de la formación organizada junto a Film Madrid de forma online. A través de encuentros virtuales con profesionales técnicos se ofrecieron conocimientos y experiencias en sesiones especializadas para cada departamento de la producción.
En el encuentro de Guión, Paloma Andrés y Rhoda N. Wainright, consultoras de Fiction Changing the World, compartieron experiencias con Daniela Féjerman, directora y guionista galardonada que ya tiene en cuenta el cambio de narrativa e incluye de manera sutil nuevos valores en sus historias. El encuentro de Producción contó con la participación de Asia Jarzyna, eco-manager con gran experiencia en producciones de Netflix y Amazon, y Lina Badenes, productora de importantes títulos españoles.
El encuentro de Localización y Dirección de Arte, moderado por Paula Kosoy, asistente de arte en cine y publicidad, contó con Leigh Romero, asistente de localización en varias producciones sostenibles de Fresco Film como Juego de Tronos, y Pilar Quintana, directora de arte con amplia trayectoria. En la sesión sobre Vestuario, la moderadora Giovanna Ribes y el entrevistado Alberto Valcárcel, convirtieron la conversación en un intercambio dinámico de consejos prácticos para implementar nuevos hábitos en dicho departamento. El encuentro de Fotografía contó con Alfredo Altamirano y Víctor Benavides, ambos directores de fotografía, que compartieron sus experiencias e ideas para sumar desde su departamento.
Invitados y entrevistadores coincidieron en la importancia de los tiempos, pues ser sostenible empieza por una buena planificación de recursos disponibles, para lo cual debe darse un equilibrio entre la historia que se desea contar y cómo contarla, destacando además el necesario compromiso de todo el equipo para transformar una idea en una producción sostenible.
La demanda de certificación
En la actualidad una de las demandas más solicitadas por parte del sector audiovisual en España es la necesidad de homologar las certificaciones, mediciones y prácticas ya existentes en materia de sostenibilidad ambiental. En este sentido la más reciente iniciativa presentada este pasado mes de diciembre ha sido el Sello Verde de la Academia de Cine. Una propuesta que se pone al servicio de la industria cinematográfica española con el objetivo de convertirla en un referente en sostenibilidad.
La Guía de Buenas Prácticas del Sello Verde se presentó en una jornada informativa y de diálogo entre profesionales, que contó con la participación de Rafael Cabrera, coordinador de Film Madrid en la mesa redonda institucional junto a Elisa Rodríguez, subdirectora de Promoción y Relaciones Internacionales del ICAA; y Araceli Gozalo, Consejera Técnica de la Oficina de Partenariado del área de Economía del Ayuntamiento de Madrid. Se destacaron las diferentes convocatorias de financiación pública donde los criterios de sostenibilidad ya se incorporan a la puntuación para la asignación de las ayudas, una tendencia que irá incrementándose en los próximos años.
El director de fotografía Tote Trenas, representante de la Comisión Sello Verde de la Academia y los representantes de la empresa Creast, Eduardo Vieitez (CEO) y Flocelo Puig (Head of Business Development) presentaron la guía adaptada a la producción cinematográfica española, insistiendo en la necesidad de metodologías y formación para afrontar el reto de la sostenibilidad. Una metodología que en el caso del Sello Verde de la Academia va más allá de las buenas prácticas para reducir el impacto ambiental en todas las fases de la producción, proponiendo también compensar la huella de carbono que se ha producido.
El objetivo es poner en marcha la iniciativa durante 2022 en un proceso en el cual tras aplicar las buenas prácticas, aportar evidencias sobre la reducción de la huella de carbono y valorar los resultados obtenidos, la producción pudiera obtener un informe de sostenibilidad que acredite que cumple el Sello Verde de la Academia.
