Un repaso histórico a través del mejor cine de terror rodado en la Comunidad de Madrid

'Gritos en la noche'

Ofrecemos en este artículo un recorrido histórico a través de las localizaciones de la región que han acogido rodajes ‘terroríficos’ a lo largo de la historia. Espacios que invitamos a descubrir a través de las rutas: Comunidad de Madrid: Fantastic.

Un recorrido por las localidades de la Comunidad de Madrid que arranca en San Martín de Valdeiglesias, uno de los enclaves más recurrentes del cine español. Allí se rodó Gritos en la noche (1962), dirigida por Jesús Franco. La película introduce al siniestro doctor Orloff, responsable de una serie de secuestros y experimentos en la Francia de principios del siglo XX, en una historia que mezcla investigación policial y horror gótico. Allí destacan localizaciones como la Avenida del Galeón, el Castillo de la Coracera o el centro urbano. También en esta localidad destaca como localización el Pantano de San Juan, escogido en numerosas ocasiones para rodar películas, no solo por su embalse, sino por el bosque y vegetación que lo rodea. Concretamente, un ejemplo de rodajes en cuanto al género de terror español es Al filo del hacha (1988), de José Ramón Larraz, un slasher en el que una serie de brutales asesinatos sacude a una comunidad aparentemente tranquila.

El siguiente punto es Lozoya. Entre las producciones de terror rodadas aquí, destaca Los ojos azules de la muñeca rota (1973), de Carlos Aured, un thriller psicológico inspirado en hechos reales que gira en torno a un exconvicto atrapado en una atmósfera de tensión creciente dentro de un caserón habitado por tres hermanas. El camino Horizontal, la Vía Pecuaria o las Pistas de Tierra son algunas de las localizaciones que forman parte de la localidad. De hecho, en este municipio también se rodó El aullido del diablo (1987), de Paul Naschy, donde el hermano de un actor conocido por interpretar personajes de terror clásico vive en un caserón seduciendo a mujeres jóvenes a la par que empiezan a ocurrir crímenes.

En Galapagar, siguiente punto del recorrido, se rodó La campana del infierno (1973), dirigida por Claudio Guerín y Juan Antonio Bardem, una historia de venganza marcada por la violencia y la perturbación psicológica tras el regreso de un joven a su entorno familiar. De esta localidad destacan escenarios como el Puente de Herrera y el Puente Nuevo, ambos sobre el río Guadarrama. 

El huerto del francés

En Ribatejada se rodó El huerto del francés (1977), de Paul Naschy, basada en hechos reales. Ambientada a finales del siglo XIX, la película narra la historia de un prestamista que convierte su propiedad en un lugar de desapariciones y asesinatos, en un relato que mezcla ambición, crimen y contexto histórico. A continuación, en Paracuellos de Jarama se localizan dos producciones: La mansión de Cthulhu (1992), de Juan Piquer Simón, donde un grupo de delincuentes queda atrapado en una casa dominada por fuerzas ocultas, y Wax (2014), de Víctor Matellano, que sitúa la acción en un museo de cera convertido en escenario de horrores vinculados a un asesino. De la localidad destacan escenarios como la calle Tía Pepa, el cementerio, el Centro Cultural, la Fábrica de Pan, la Plaza de la Constitución o el Río Jarama.

El repaso continúa en Robledo de Chavela, donde también se filmaron escenas de Al filo del hacha. Algunos emplazamientos de la localidad son, por ejemplo, la Biblioteca Municipal Antoniorrobles o el Hotel Casa Rural Nuevo Cedro. A continuación, en Guadarrama, el recorrido se centra en la película School Killer (2001), dirigida por Carlos Gil, que traslada el esquema del slasher al ámbito juvenil. La película se desarrolla en un internado abandonado donde un grupo de jóvenes revive, sin saberlo, una tragedia ocurrida décadas atrás, dando lugar a una serie de muertes marcadas por el aislamiento y la imposibilidad de escapar. En el municipio, la Plaza del Ayuntamiento o las calles Fuenfría, Orotava y Alberche, destacan como escenarios de rodaje.

En Pozuelo de Alarcón se sitúa Mil gritos tiene la noche (1982), de Juan Piquer Simón, un título de culto dentro del slasher europeo que traslada la acción a un campus universitario donde una serie de asesinatos especialmente violentos desatan el pánico. Entre sus escenarios más destacados se encuentran el Cortijo Andaluz, el Paseo de las Naciones y el multiespacio The Cube The Place. En este municipio también se rodaron escenas de School Killer. La siguiente parada es Alcobendas, donde se rodaron parte de las escenas de El arte de morir. De esta localidad destacan emplazamientos como  el Centro de Arte de Alcobendas, la Ciudad deportiva Valdelasfuentes, el Madhouse studio o la Residencia Alegría.

School Killer

El recorrido avanza hacia Majadahonda con El arte de morir (2000), de Álvaro Fernández Armero, un thriller que conecta el mundo del arte contemporáneo con una serie de muertes vinculadas a un oscuro episodio del pasado. La investigación reabre secretos entre un grupo de amigos marcados por la culpa. Entre sus localizaciones destaca especialmente la Academia de Música.

Continuamos por Alcalá de Henares, que cuenta con localizaciones destacadas como la Antigua Fábrica Roca, el Antiguo Hospital Santa María la Rica, la Capilla del Oidor, la Universidad de Alcalá, el Centro Universitario Cardenal Cisneros, el Colegio San José de Caracciolos, el Convento San Juan de la Penitecncia o el Museo Casa Natal de Cervantes. Allí se rodó Tuno negro (2001), dirigida por Pedro L. Barbero y Vicente J. Martín. La película gira en torno a una universidad donde un asesino selecciona a sus víctimas entre estudiantes. En este municipio también se rodaron escenas de El arte de morir.

El arte de morir

En Coslada y Valdemoro, el recorrido vuelve a cruzarse con El arte de morir. En el primer municipio podemos destacar emplazamientos como el polígono industrial o la Sala Multiusos, mientras que en el segundo figuran escenarios como la Plaza del Ayuntamiento o las calles Poseidón y Eurípides. Por su parte, Leganés acoge también el rodaje de La mansión de Cthulhu. De este municipio podemos destacar algunas localizaciones como la Avenida de la Universidad, las calles Batalla de Trafalgar, París o San Jorge, el Callejón perpendicular a Calle Madrid, el Instituto psiquiátrico José Germain, la Laguna de la Recomba, el Parque de la Chopera o el Museo de Escultura.

La ruta concluye en Aranjuez, con lugares como la Bodega Real Cortijo de Carlos III, el Camino de las Aves a Sotomayor, la Casa de Los Infantes, el Entorno del Palacio Real, la Finca la Chimenea Imdram la Plaza de Toros o el histórico Palacio de Aranjuez. Allí se filmaron igualmente escenas de Gritos en la noche, cerrando así el recorrido con uno de los títulos fundacionales del cine de terror en España.